¡Feliz 2008!
December 28, 2007 by dialegomai
Llegó la hora de despedir el año. Del 2007 nos quedan alegrías y nostalgias. y tal vez también algún remordimiento por lo que pudimos haber hecho y no hicimos. Al fin y al cabo, durante nuestro andar por la vida, vanos dejando muchos huecos sin tapar, muchos frutos sin recoger y muchas semillas sin plantar. Pero, claro, a medida que andamos, también vamos sembrando. Sembramos semillas buenas, que se convierten en nuestra huerta en frutos perennes, cuyas delicias disfrutamos todos los días. Pero también sembramos semillas peligrosas, que nos traen turbulencias y vendavales inesperados. Por eso, al despedir el 2007 hay que hacer un alto y evaluar con franqueza cómo fue que transitamos esos trescientos sesenta y cinco días que nos regaló la vida. ¿Qué hicimos y qué no hicimos? ¿Qué clase de semillas están ahora creciendo en el patio de nuestra existencia?
El fin de un año y el principio de otro puede transcurrir sin trascendencia. Entre costumbres, algarabía, felicitaciones y festejos podemos decirle adiós para siempre al tiempo que se fue y recibir a la misma vez con globos y platillos el nuevo año que se nos ofrece joven y fértil. Así año tras año, pueden transcurrir nuestros días, sin entender que el tiempo es el regalo que Dios nos da para que amasemos con él nuestra imagen eterna. Los años se van, pero nos dejan huellas. Hoy somos la huella del pasado y la esperanza del futuro. Entre el ayer y el mañana transcurren nuestros días. Nuestra vida es una consecuencia y una posibilidad, hasta que se nos acabe el tiempo y nos quedemos únicamente con las consecuencias.
Por eso no debemos dejar que pasen ligeramente los días. Debemos unirnos a Moisés en su salmo y decirle a Dios: «Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría». Vivamos responsablemente, sabiendo que con cada acción y cada palabra construimos nuestro destino final. Por eso el fin de un año y el comienzo de otro debe ser un momento cargado de sentido existencial. Sepultamos en el vacío de una eternidad sin regreso un año que se nos entregó limpio y generoso y en cuyo seno sembramos nosotros mismos nuestras semillas. Pero nos disponemos también a recibir un nuevo año, que guarda en sus entrañas la eternidad sin límites. ¿Qué semillas dejaremos en su seno?
Hay una semilla en particular que no podemos dejar de plantar. Es la semilla de la fe y la esperanza. Una vez Jesús reto a su audiencia incrédula y de visión corta a que destruyesen “su templo”, diciéndoles que él lo reconstruiría en tres días. Perplejos sus oyentes pensaron que se trataba de un reto absurdo. ¿Cómo podría reconstruirse en tres días un templo que se tardó cuarenta años en edificarse? Así razonaron. Pero cometieron dos errores.
En primer lugar su visión se concentró sólo en lo que puede hacer el hombre por sí sólo. Las obras humanas, como aquel templo de Jerusalén, se construyen piedra a piedra, poco a poco, a lo largo de los años. Pero la obra de Dios no está sujeta a los caprichos o los ritmos del tiempo. En segundo lugar, Jesús no estaba hablando del templo de roca; sino de su propio cuerpo, que después de muerto habría de resucitar al tercer día. Jesús vivió con responsabilidad su vida. Sembró lentamente sus semillas cotidianas en el tiempo; pero también sembró a cada paso, la semilla de la fe, la confianza y la esperanza total puesta en el Padre. Por eso cuando llegó el tiempo de la tragedia, y la envidia y la incomprensión que sus enemigos habían sembrado le arrebataron de un tajo la vida, surgieron poderosas las semillas de la fe, gestando en tres días el milagro de la resurrección. Así, los creyentes vamos sembrando día tras día, nuestra fe y nuestra confianza; aguardando siempre el milagro del nuevo amanecer sin tiempo ni distancia que llega por el poder de Dios.
¡Feliz 2008!
Comentarios para refleccionar en el tiempo pasado, precente, y futuro, como el escrito por una mano sabia, y dirigida por DIOS, se nesecitan en este mundo cotidiano, para poder reencontrarnos a nosotros mismos en el amor de CRISTO.
Bella escritura tiene en este espacio.
Que DIOS lo bendiga.
Gracias, Blas, por tu amable nota. Que Dios te siga bendiciendo en el 2008 en unión de tu familia.
Aquaria says : I absolutely agree with this !